Cusco no solo es sinónimo de historia y cultura inca, también es hogar de algunas de las lagunas más hermosas de los Andes peruanos. Estos espejos de agua rodeados de montañas y nevados se han convertido en destinos ideales para quienes buscan naturaleza, aventura y conexión espiritual.
La laguna Cusco (término con el que muchos viajeros se refieren a las lagunas cercanas al Valle Sagrado) es parte de un circuito natural que atrae cada año a más de 250,000 turistas, según cifras actualizadas del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú (MINCETUR, 2025).
Hospedarse en un hotel en Valle Sagrado es la mejor opción para explorar estas maravillas, ya que permite un fácil acceso a los principales puntos turísticos y ofrece descanso entre cada excursión.

Laguna Humantay: un espectáculo natural en las alturas
La Laguna Humantay es, sin duda, una de las más famosas de todo Cusco. Ubicada a 4,200 metros sobre el nivel del mar, esta laguna de color turquesa está alimentada por el deshielo del nevado Humantay, parte de la majestuosa cadena del Salkantay.
El recorrido hacia ella inicia en Soraypampa, a unas 3 horas de Cusco en transporte turístico. Desde allí, una caminata de aproximadamente 1 hora y media te lleva hasta el mirador principal. El esfuerzo vale cada paso: el paisaje es impresionante y ofrece una experiencia espiritual única.
Esta laguna se ha vuelto muy popular en redes sociales, llegando a posicionarse en 2024 como una de las 10 atracciones naturales más fotografiadas del Perú, según un informe de PromPerú.
Además de la caminata, se pueden realizar actividades en Cusco como cabalgatas o tours de aventura combinados con el Salkantay Trek hacia Machu Picchu.

Laguna Huaypo y Piuray: aventura en el Valle Sagrado
Si buscas una experiencia más tranquila y cercana, las lagunas Huaypo y Piuray son las favoritas de quienes se hospedan en el Valle Sagrado.
La Laguna Huaypo, ubicada entre Maras y Chinchero, a solo 45 minutos de Cusco, es ideal para paseos en cuatrimotos, kayak o picnic al aire libre. Desde 2023, este destino ha experimentado un incremento del 30% en visitas gracias al auge del turismo de aventura.
Por otro lado, la Laguna Piuray, situada cerca de Chinchero, es conocida por su valor histórico: en tiempos del Imperio Inca abastecía de agua a la ciudad de Cusco. Hoy es un lugar perfecto para practicar remo, yoga frente al lago o simplemente disfrutar de un atardecer reflejado sobre sus aguas tranquilas.
Ambas son lagunas por visitar si deseas combinar naturaleza, cultura y paisajes sin multitudes.
Laguna Pomacanchi y las cuatro lagunas del sur de Cusco
Al sur de Cusco, a unas 2 horas por carretera, se encuentra el famoso Circuito de las Cuatro Lagunas, un recorrido que conecta Pomacanchi, Acopia, Asnaqocha y Pampamarca.
Este circuito es una joya poco explorada que muestra la diversidad del altiplano cusqueño. La Laguna Pomacanchi es la más grande del grupo y destaca por su rica biodiversidad: en ella habitan más de 50 especies de aves, entre zambullidores, patos silvestres y garzas.
Durante el recorrido también puedes visitar comunidades andinas donde los habitantes aún practican la pesca artesanal y la crianza de truchas. En los últimos años, esta ruta ha sido incluida en los programas de turismo rural comunitario promovidos por el Ministerio del Ambiente (MINAM), como parte de una estrategia de conservación sostenible.
Actividades para disfrutar en las lagunas de Cusco
Visitar una laguna Cusco no solo implica contemplar paisajes; también es la oportunidad perfecta para vivir experiencias únicas. Estas son algunas de las actividades en Cusco más recomendadas alrededor de sus lagunas:
- Kayak y paddleboard: disponibles en Huaypo y Piuray, ideales para quienes buscan paz y contacto directo con la naturaleza.
- Caminatas ecológicas: perfectas para capturar fotografías y observar flora altoandina.
- Cabalgatas o cuatrimotos: una forma divertida de recorrer los alrededores del Valle Sagrado.
- Avistamiento de aves: en Pomacanchi y Asnaqocha, donde se han registrado más de 70 especies migratorias.
- Trekking de las 7 lagunas del Ausangate: una aventura exigente, pero fascinante, con aguas termales en Pacchanta como recompensa final.
Cada una de estas opciones contribuye al desarrollo del turismo sostenible, una tendencia que, según el Observatorio Turístico del Cusco, creció un 22% en 2024, impulsada por viajeros que buscan experiencias auténticas y responsables.
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Consejos para visitar las lagunas de Cusco
Antes de planificar tu recorrido, ten en cuenta estos consejos prácticos actualizados para 2025:
- Aclimatación: muchas lagunas están por encima de los 3,800 m s. n. m., por lo que es recomendable pasar al menos dos días en Cusco o el Valle Sagrado antes de hacer caminatas exigentes.
- Clima: la mejor época para visitar es de abril a noviembre, temporada seca. En época de lluvias (diciembre a marzo), el acceso puede ser limitado.
- Equipamiento: lleva ropa térmica, impermeable, bloqueador solar, gorro y agua suficiente.
- Seguridad: si contratas tours, asegúrate de que estén registrados en DIRCETUR Cusco.
- Respeto ambiental: evita dejar residuos, no alimentes a los animales y apoya el trabajo de las comunidades locales.
Estos detalles garantizan una experiencia segura y enriquecedora, alineada con las prácticas de turismo responsable promovidas por el Plan Nacional de Turismo 2025.
Conclusión: naturaleza, cultura y aventura en un solo viaje
Explorar las lagunas por visitar en Cusco es descubrir una cara diferente del antiguo imperio inca: la que combina naturaleza salvaje, tradiciones vivas y escenarios dignos de una postal.
Desde el turquesa intenso de la Laguna Humantay, hasta el espejo sereno de Piuray o el circuito rural de Pomacanchi, cada rincón ofrece una experiencia única.
Si estás planeando tu próxima escapada, no dudes en reservar hotel en Valle Sagrado, punto ideal para descansar, desconectarte del ruido y lanzarte a descubrir las maravillas acuáticas del Cusco.
